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¿Se hereda la enfermedad de Alzheimer u otra demencia?
Si su padre o su madre o ambos progenitores han tenido o tienen la
enfermedad de Alzheimer u otra demencia, no quiere decir que
necesariamente usted vaya a tenerla también. La herencia puede ser un
factor que predisponente para desarrollar la enfermedad pero no es
concluyente a la hora de que ésta aparezca.
¿Es hereditario?
En algunos casos raros de la enfermedad, que suelen afectar a
personas más jóvenes de lo normal, se transmiten genéticamente. En
este tipo de casos los parientes cercanos (hermanos e hijos) la
probabilidad de desarrollar la enfermedad es del 50 por ciento. Sin
embargo, la gran mayoría de los casos de Alzheimer no son debidos a
transmisión genética. De este modo si un miembro de la familia padece
la enfermedad de tipo no genético (lo más común), el riesgo es solo
aproximadamente tres veces más alto que el riesgo para una persona de
la misma edad que no tiene antecedentes familiares de la enfermedad.
Se cree que en estos casos los genes pueden favorecer al desarrollo
de la enfermedad, pero que no la causan directamente.
¿Difiere la enfermedad de Alzheimer de una persona a otra?
La enfermedad tiene un patrón o evolución similar en lo referido al
deterioro de las funciones y los posibles cambios de personalidad.
Sin embargo a cada persona le afecta de forma distinta. Algunos se
vuelven más dóciles y otros por el contrario pueden volverse más
irascibles. Pueden pasar por fases de agitación temporales que otros
nunca atraviesen. No debemos asustar a los familiares con
expectativas catastróficas más allá de la merma de capacidades que si
es inevitable.
Es relevante que de igual forma que cada persona es única cada
enfermo/a es único/a. Hay que tener en cuenta sus capacidades
cognitivas previas, los problemas de salud añadidos, las condiciones
socio-económicas y otros factores que nos influyen a todos.
¿Qué tipo de profesionales son los idóneos para cuidar o
tratar a un paciente con demencia tipo alzhéimer?
Cualquiera que esté formado y conozca la enfermedad en toda su
extensión y reconozca también sus limitaciones. Un profesional
imprescindible será su médico de atención primaria, quien habrá
conocido desde siempre sus problemas de salud y por supuesto un
neurólogo de referencia. En el día a día serán muy útiles
especialistas como terapeuta ocupacional, fisioterapeuta, psicólogo,
trabajador social, enfermera y auxiliar psicogeriátrico.
¿Existe un tratamiento curativo?
Actualmente no existe un tratamiento farmacológico curativo de la
enfermedad. Aunque hay tratamientos farmacológicos y no
farmacológicos que disminuyen la velocidad de progresión de la
enfermedad si el estadio es aún temprano.
¿Todas las personas mayores tienen problemas de memoria?
No. Hay personas de 90 años o más, con una memoria estupenda, tanto
inmediata como a corto y largo plazo. Existe cambios en las funciones
cognitivas relacionadas con la edad pero que no implican ningún
trastorno ni enfermedad.
Sin embargo, la edad es el principal factor de riesgo y que cuanto
más mayor somos más riesgo tenemos de padecer Alzheimer, la demencia
no es un acontecimiento normal en el envejecimiento sino una
enfermedad.
¿Sufre la persona que tiene Alzheimer?
Es una pregunta complicada de responder. Generalmente las personas
con demencia, no acostumbra cuando la enfermedad ya está establecida,
a ser consciente de sus dificultades. Los fallos, errores y olvidos,
a veces gigantescos, pasan desapercibidos o son justificados con
despreocupación o enfado. El paciente puede darse cuenta de que su
memoria es deficitaria en algún momento puntual. En esos momentos
saben que algo ocurre en su cabeza pero no sabe explicar el qué,
puede mostrarse triste e incluso llorar, pero generalmente estos
episodios son breves y, debido a la misma enfermedad, puede
distraérsele y olvidarlo.
Saber que esto ocurre y cómo actuar es primordial. Es conveniente
comprenderlos afectivamente pero sabiendo que ellos no saben todo lo
que los demás vemos. Tener una familia y un entorno que le arrope y
dé seguridad y tranquilidad favorece el que estos episodios se
reduzcan en su frecuencia y en su intensidad.
Cuando la enfermedad avanza es más difícil interpretar el estado de
ánimo.
¿Cómo se efectúa su diagnóstico?
El único medio diagnóstico totalmente seguro es la biopsia cerebral.
Sin embargo, en raras ocasiones se llega a efectuar, ya que por medio
de otras técnicas, como las derivaciones de la neuroimagen (TAC
cerebral, resonancia magnética cerebral, SPECT, PET), junto con
electroencefalograma, analítica sanguínea y, sobre todo, entrevista
clínica se llega a un diagnóstico muy aproximado.
Generalmente cuando la familia tiene sospechas se lo comunica a su
médico de atención primaria que tras valorar estas sospechas le
deriva a neurología. En neurología a través de una entrevista, test y
técnicas de neuroimagen pueden establecer un diagnóstico.
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